En apenas trece minutos de historia varios activistas de derechos humanos cuentan cómo han sido atacados por oficiales de la policía política y hombres vestidos de civil. ¿La razón?, las pintadas anticastristas en las calles, los carteles colgando de las azoteas.Más


Esto es solo el principio del fin. El régimen está resquebrajado. Los represores parece que no se dan cuenta de que tendrán que responder por sus desmanes y abusos. Entonces llorarán como lloran todos los cobardes.
Aqui lo que importa es la intencion, ahi si no valen las pretensiones. son buenos los chicos, ya iran a una escuela de cine (cuando los dejen, claro) y aprenderan a montar y editar sus historias, lo bueno ahora es plo perentorio y que funciona, se entiende el mensaje, Metan fuego.